Sirsasana, o la postura sobre la cabeza, es la postura reina del yoga. Muchos practicantes se resisten al principio a intentar esta asana, pero tras dominarla, ¡se convierte en una de sus favoritas! Aunque parezca casi imposible, sin duda se puede aprender con un poco de determinación, paciencia y práctica. Cultivemos la convicción interior para salir de nuestra zona de confort, superar el miedo y dar un salto de fe.
Existe un proceso de tres pasos que podemos seguir para aprender a practicar esta hermosa asana.
PASO 1. El estiramiento del delfín
- · Colócate en el suelo a cuatro patas. Pon las rodillas justo debajo de las caderas y los antebrazos en el suelo, con los hombros directamente encima de las muñecas. Entrelaza los dedos.
- Inhala y levanta las rodillas del suelo, elevando los glúteos.
- · Exhala y empuja el torso hacia adelante, acercando la cara a las manos, asegurándote de que las rodillas permanezcan rectas.
- • Repita este movimiento 20 veces.
PASO 2. Con soporte de pared
- Arrodíllate en el suelo. Entrelaza los dedos y apoya los antebrazos en el suelo, con los codos separados al ancho de los hombros. Gira ligeramente la parte superior de los brazos hacia afuera, pero presiona firmemente la parte interna de las muñecas contra el suelo. Apoya la coronilla en el suelo.
- Inhala y levanta las rodillas del suelo. Camina con cuidado acercando los pies a los codos, con los talones elevados. Forma una 'V' invertida.
- · Exhala y levanta suavemente los pies del suelo o dales una patada y apóyalos contra la pared.
- Sigue respirando. A medida que te sientas más cómodo en la postura, puedes intentar separar una pierna de la pared a la vez. Mantén la posición durante 6 a 8 respiraciones.
- Para soltar, baja lentamente y descansa en Balasana, o la postura del niño, durante la mitad del tiempo que estuviste en Sirsasana. Por ejemplo: si estuviste en la postura sobre la cabeza durante 8 respiraciones, descansa en la postura del niño durante 4 respiraciones.
PASO 3. Sin soporte de pared
Sigue las mismas instrucciones que en el paso 2. Activa los músculos abdominales y levántate suavemente. Mantén la posición de 6 a 8 respiraciones y luego descansa en Balasana de 3 a 4 respiraciones. Al principio, puedes probarlo con un colchón o con la ayuda de alguien. Recuerda siempre tener cuidado para no lesionarte, mientras sigues esforzándote por perfeccionar la asana en cada intento.
Beneficios:
- • Mejora la circulación sanguínea, especialmente hacia la cabeza y el cerebro.
- • Aumenta la concentración.
- • Alivia el estrés.
- • Mejora la digestión.
- • Fortalece los hombros y los brazos.
- • Estimula el sistema linfático.
- • Desarrolla la fuerza en los músculos centrales.
Contraindicaciones:
Las personas con glaucoma, migraña severa o aguda, lesiones en el hombro y el cuello, hipertensión, problemas cardíacos graves, quienes padecen osteoporosis y las mujeres embarazadas deben evitar realizar esta asana.
Siendo una de las asanas más importantes del Hatha Yoga, no dejemos de aprender y practicar la reina de las asanas. Esta postura también es una excelente manera de conocernos mejor. Pregúntate: ¿Cuánto me resisto? ¿Cuáles son mis miedos ocultos? ¿Estoy dispuesto a aceptar el desafío? ¿Qué tan rápido puedo dar el salto hacia mi meta? ¡Démosle un significado más profundo al aprendizaje y dominio de Sirsasana, practicando junto con el arte de la autocontemplación!
Siendo una de las asanas más importantes del Hatha Yoga, no dejemos de aprender y practicar la reina de las asanas. Esta postura también es una excelente manera de conocernos mejor. Pregúntate: ¿Cuánto me resisto? ¿Cuáles son mis miedos ocultos? ¿Estoy dispuesto a aceptar el desafío? ¿Qué tan rápido puedo dar el salto hacia mi meta? ¡Démosle un significado más profundo al aprendizaje y dominio de Sirsasana, practicando junto con el arte de la autocontemplación!









