Existen dos tipos de personas: aquellas a las que la concentración puede ayudar y aquellas a las que solo la relajación puede ayudar. Los procesos son diferentes: en la relajación, simplemente te relajas, sin concentrarte, a diferencia de la concentración.
¿Cuándo?
Antes de irme a dormir por la noche
Duración:
20 minutos
Paso 1: Reducir la tensión
Atenúa o apaga las luces, adopta la postura que prefieras y siéntate en tu silla. Para relajarse, es fundamental estar muy cómodo. Cierra los ojos y relaja el cuerpo. Desde los dedos de los pies hasta la cabeza, siente dónde sientes tensión. Si la sientes en la rodilla, relájala. Simplemente toca la rodilla y dile: «Por favor, relájate».
Encontrarás muchos puntos de tensión en el cuerpo; primero debes relajarlos, de lo contrario la mente no podrá relajarse. Si sientes tensión en los hombros, simplemente tócalos y di: «Por favor, relájate». Dondequiera que sientas rigidez, toca esa zona con amor y compasión. Esto te llevará al menos cinco minutos y comenzarás a sentirte muy relajado.
Paso 2: Relajar la respiración
Luego, concéntrate en tu respiración; relájala. El cuerpo es nuestra parte más externa, la consciencia nuestra parte más interna; la respiración es el vínculo entre ambas. Por eso es importante relajar la respiración. Así que, cuando el cuerpo esté relajado, cierra los ojos y dile a tu respiración: «Relájate. Sé natural». Notarás un cambio sutil. Dile a tu respiración dos o tres veces que se relaje y luego guarda silencio.
Paso 3: Decir 'Uno'
Ahora, con cada exhalación, di «uno» y, al repetirlo, siente que toda la existencia es una. Al principio puede resultar un poco extraño, ya que nunca nos han enseñado a hablar con nuestro propio cuerpo, y a través de él pueden ocurrir milagros. De hecho, ya están ocurriendo sin que nos demos cuenta. Si el cuerpo no nos apoya, nada es posible. No es necesario forzarlo, se le puede guiar suavemente. En una semana podrás comunicarte con tu cuerpo. Y una vez que empieces a comunicarte con él, todo se volverá muy fácil. Con esta práctica, sentirás cómo se disipa toda la tensión.









